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Más allá de las Variaciones Goldberg de Bach

Cuando hablamos de variaciones, sin duda, nos vienen a la cabeza las Variaciones Goldberg de Bach, una de las grandes obras del maestro del barroco. Sin embargo, se trata de un procedimiento tan común que son muchísimos los autores que han trabajado en sus propias variaciones. Hoy haremos un repaso por algunas de las más conocidas, para acercar este mundo a aquellos que no lo conocen.

¿Qué son las variaciones?

Como su propio nombre indica, las variaciones no son más que una serie de modificaciones realizadas a partir de un tema musical. De esta manera, se obtienen una serie de pequeños temas diferentes en las que todas conservan elementos del original (algunos más que otros). Por regla general, las variaciones más celebradas son aquellas en las que el autor logra que su composición final acabe pareciéndose muy poco al tema original, sin apartarse armónicamente de él.

No se trata de una forma musical en si misma, sino más bien de un procedimiento compositivo y no debe confundirse con la repetición, que es un concepto en torno al cual se mueven la mayoría de formas musicales.

Las variaciones pueden ser para un solo instrumento (piano, violín…) o para orquesta. Además, el tema original en el que se basan, no tiene porque ser para el mismo instrumento que las variaciones. Un ejemplo de esto serían las variaciones para dos pianos de Lutoslawsky sobre el capricho nº24 para violín de Paganini, que mencionamos en esta entrada. Este mismo tema de Paganini ha sido muy utilizado en variaciones de Rachmaninov, Liszt, Brahms, etc.

Sin intención de quitarle un ápice del trabajo que supone crear unas variaciones, podemos considerarlo una especie de «juego» en el que los compositores juegan con piezas de otros autores para crear universos muy variados.

Doce variaciones sobre el tema «Ah vous dirai-je, Maman» de Mozart

Quizás estas sea el mejor ejemplo para que alguien que no sabe nada sobre variaciones, se inicie en ellas. Compuesta cuando Mozart tenía 25 años, casi da la sensación de que es un juego en el que Mozart desata su talento musical.

No es necesario partir de una gran obra para desarrollar variaciones. Aquí, Mozart parte de una famosa canción francesa para niños que todos conocemos y, sobre ella, va creando sus variaciones. Como puede verse, algunas se alejan más del tema original que otras.

Variaciones sobre un tema de Anton Diabelli de Beethoven

Beethoven compuso varias variaciones para piano a lo largo de su carrera, pero nos quedaremos con estas sobre un tema de Anton Diabelli, por los grandes cambios que podemos notar entre una variación y otra.

Si tomamos como ejemplo la variación número 5 (minuto 7:52 del vídeo), con un estilo muy típico de Beethoven, veremos que no tiene nada que ver con la número 20 (minuto 29:45) en la que parece que se adelanta 100 años en lo que estilo musical se refiere.

Variaciones serias de Mendelssohn

En esta obra, Mendelssohn propone un pequeño tema en re menor, sobre el que compone 17 variaciones. Una representación completa de esta pieza no lleva más de 11 minutos, aunque alguna de las variaciones, supone un reto técnico para el pianista que las interpreta.

Como curiosidad, decir que esta obra fue escrita como parte de una campaña para recaudar fondos para construir una estatua de Beethoven en Bonn, su ciudad natal.

Variación de la variación

La propia naturaleza de las variaciones, hace que no sean piezas tan estancas como el resto de formas musicales clásicas. De esta manera, puede crearse la variación de la variación, como en el caso que nos ocupa.

En 1899, Edward Elgar compuso sus variaciones Enigma, un conjunto de 14 variaciones sobre un tema principal. De ellas, la que más éxito tuvo fue su variación número IX, Nimrod, que ha sido utilizada en cine en varias ocasiones.

En 2017, Christopher Nolan publicaba su película Dunkerque, sobre la huida de los aliados hacia Inglaterra, ante la invasión nazi a las costas de Francia. Para componer la música, contó con Hans Zimmer, que no dudó en utilizar una preciosa variación de Nimrod para una escena.

Agus Rodríguez
Creador de contenidos online y experto en marketing digital y RRSS. Cofundador de Maldito Piano. Amante del deporte y la buena comida. La música me ayuda a viajar cuando mi presupuesto no me lo permite.

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