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Verdades y mentiras del pianista autodidacta.

Cada día nos encontramos en Internet con un montón de mensajes de usuarios que quieren aprender a tocar el piano por su cuenta. Esto viene motivado, por un lado, por la facilidad que tenemos hoy en día para acceder a distintos materiales (cursos, tutoriales, etc…) y, por otro, por la idea (falsa) que se ha ido creando en Internet, de que puedes aprender cualquier cosa con poco esfuerzo. Creemos que cuando alguien se plantea si puede aprender piano por si solo, en realidad debería preguntarse ¿De verdad quiero ser autodidacta?. Aprender por tu cuenta es un camino con sus pros y sus contras que puede ser una buena opción para muchos, pero para muchos otros no.

A día de hoy es muy sencillo acceder a una educación musical o pianística. Puedes aprender apuntándote a una escuela, a un conservatorio, teniendo un profesor particular, o ser autodidacta. Lo que has de tener muy claro es que, aunque todas las formas sean válidas, no son igual de efectivas ni sirven para cumplir con los mismos objetivos. El que te diga lo contrario, miente.

Inconvenientes de aprender a tocar el piano por tu cuenta.

En primer lugar, hemos de aclarar que hoy en día, prácticamente no existe el concepto de músico autodidacta. Por lo menos no de la manera en que podía serlo un crío que vivía en una casa en medio del campo a principios del siglo XIX. Te consideras autodidacta, pero compras manuales, ves tutoriales en YouTube… Siempre estás copiando o siguiendo modelos y lecciones. En definitiva, no es algo que hagas tú solo sin ayuda. Tenemos que distinguir entre formarse a través de unos recursos gratuitos y aprender solo, sin la influencia de nadie.

Aclarado esto, lo primero que debes saber, es que decidir aprender a tocar el piano y a leer partituras solo, es elegir el camino difícil. «Pero si he visto anunciar muchos cursos que dicen que puedo aprender a tocar bien en 10 días» – Lo sentimos, pero estos anuncios mienten. En esto no hay ningún tipo de matiz. Nadie puede aprender a tocar bien el piano en 10 días, ni en un mes, ni en un año.

Pero si te has decidido por ser autodidacta es porque te sobra motivación, o bien porque no dispones de dinero para pagarte unas clases. Ambas posibilidades son muy respetables y pueden ser un buen punto de partida, pero has de tener claro sus pros y sus contras.

Pros y contras de aprender por tu cuenta.

Los pros de aprender por tu cuenta están bastante claros: tú marcas el ritmo, no habrá nadie que te presione y estudias cuando y lo que te apetezca. Las contras es que no tienes a nadie que te guíe y que, sin presión externa, dependerás únicamente de tu motivación.

Si tienes motivación tienes una parte fundamental del aprendizaje ganada, pero es básico que esta motivación dure en el tiempo. El aprendizaje del piano, como el de cualquier otro instrumento, se basa en la constancia, el esfuerzo y la perseverancia. Sin motivación, pronto te cansarás de dedicarle un tiempo cada día a tu instrumento. Y si no ensayas, no progresarás. Es algo que tienes que tener muy claro antes de adentrarte en esta aventura. Solo se avanza de manera proporcional a la que se estudia. Y lo de tocar solo un día a la semana no sirve de nada. Repetimos, esos anuncios de «aprende a tocar como Lang Lang en 2 días«, son mentira. Si fuera así ningún pianista profesional dedicaría toda su vida a estudiar y practicar piano.

Por otro lado está el tema del dinero. Entendemos que cada uno tiene su situación económica y que ciertas escuelas o conservatorios pueden resultar muy costosos, pero en algún momento necesitarás alguna inversión, por pequeña que sea. Simplemente, hay que ajustarse al presupuesto con el que se cuenta y establecer prioridades.

Aclara tus metas al piano.

Puede darse el caso de que alguien ya tenga muy claro desde su infancia que de mayor va a ser pianista profesional. Pero también hay mucha gente que solo quiere aprender a tocar como una forma de entretenerse y divertirse, sin ningún tipo de presión. O incluso gente que comienza con el piano un como hobby y termina queriéndose dedicar plenamente al piano.

Es importante establecer metas realistas a la hora de aprender piano. Esto se debe a que el tipo de formación que recibas dependerá de ello. Si eres autodidacta y en tu vida pisas una escuela, es muy difícil que termines siendo profesor en el conservatorio de alto nivel más prestigioso del mundo.

Si tu meta implica tener estudios reglados, entonces deberás pasar por el conservatorio o por sistemas de titulación alternativos, que cada vez adquieren mayor presencia.

En cambio, si tu máxima aspiración es tocar el piano en un cumpleaños familiar o para echarte unas risas en casa, entonces cualquier escuela, o incluso la idea de ser autodidacta puede valerte.

Ambas opciones están bien, pero debes tener claro cuál es la que tú necesitas. Y si ves que eliges un camino apartado de titulaciones y poco a poco vas descubriendo que tu aspiración cambia y ahora deseas algo que requiere de titulación, cambia tu sistema de aprendizaje o no podrás lograrlo.

Comprar materiales y cursos a lo loco no es la solución.

Tener libros no te hace pianista. Y guiarte por las últimas modas, cursos y métodos que se lanzan cada dos por tres tampoco. No permitas que te engañen. Lo fundamental al piano siempre serán los mismos conceptos, te lo maquillen como te lo maquillen. No existe ningún método mágico con el que aprenderás a tocar el piano con solo leerlo, por más que sus anuncios digan lo contrario.

Estableciendo prioridades realistas.

Primero piensa en lo más lógico. ¿De qué sirve comprar métodos o suscripciones a cursos online, si no tienes un piano o teclado? Es como pretender convertirte en atleta para competir en los juegos olímpicos simplemente leyéndote un par de libros, sin moverte del sofá. Por tanto, sí que necesitarás algo con teclas para poder aprender y avanzar. No necesitarás un Steinway de gran cola de medio millón de dólares, pero al menos hazte un teclado pequeño y barato, con la premisa de que en un tiempo, cuando progreses y vayas teniendo un cierto nivel, tendrás que dar un pequeño salto a un teclado o piano de 88 teclas y con cierta calidad. Igual que un ciclista necesita una bicicleta, un teclista necesita teclas.

Para adquirir tu instrumento tampoco debes pensar exclusivamente en el precio. Existen factores como el que vivas en una casa o en un edificio, que vivas solo o acompañado, legislaciones sobre a qué horas puedes hacer «ruido» y a cuales no… Si necesitas ayuda para elegir puedes consultar a un experto. Si no tienes ninguno cerca, puedes ver nuestras recomendaciones para hacerte una idea y nuestro artículo sobre qué factores se deben considerar a la hora de elegir un piano.

Una vez lo tengas, es cuestión de familiarizarte con él, adquirir una postura corporal correcta para evitarte dolores físicos, y entonces, tú decides, si comprar tratados o guiarte por tutoriales gratis de internet. Pero que la primera prioridad sea siempre el adquirir un instrumento para poder estudiar. Sólo con el libro o los vídeos no aprenderás a tocar. Esto puedo parecer obvio, pero hemos visto a más de un «gurú» por Internet diciendo lo contrario.

Descargando partituras gratis.

Al igual que se buscan tutoriales en YouTube que sean gratis para no «perder» dinero pagándole a un profesor, mucha gente recurre a Internet para conseguir libros y partituras gratis. Y aquí debes saber varios trucos para no perder tu tiempo ni caer en ilegalidades.

Al igual que con los libros de texto, o las canciones que escuchas a diario, con las partituras y libros para aprender a tocar piano también hay derechos de autor. Por eso, cuando te descargas los manuales de Lang Lang, que está vivo y los acaba de sacar al mercado, estarías infringiendo la normativa. Lo mismo sucede cuando los difundes por grupos de Facebook o cualquier otro tipo de chat o red social.

Por otro lado, encontrar partituras para piano no siempre es fácil, especialmente si la canción es actual, por el tema de la ilegalidad.

El maravilloso mundo de las partituras en Internet.

Cuando decides aprender a tocar el piano de forma autodidacta, tarde o temprano, acabarás buscando partituras en Internet.

Si pones el nombre de la canción que buscas en tu buscador habitual, los primeros resultados serán tablaturas para guitarra, o bien la letra de la canción con letras de cifrado americano sobre la sílaba que coincide con cada acorde. Para quien empieza a tocar, sería como querer leer un libro y conseguirlo gratis en alemán, sin saber este idioma. No te servirá.

Para encontrar partituras de piano, es mejor buscar el nombre de la canción seguido de términos como «partitura de piano», «piano pdf», «piano score» o «piano sheets». De esta manera, aparecerán partituras para piano, aunque en muchos casos contendrán errores, no estarán bien escritas (especialmente si son transcripciones MIDI automáticas), o no estarán digitadas.

Para evitar problemas y quebraderos de cabeza, es mejor acudir a portales especializados. El mayor portal web de partituras gratis para piano es el imslp. Esta web es una biblioteca gratuita de partituras libres de derechos de autor. No obstante, si entras en imslp y pones en su buscador el nombre de la partitura que buscas, tendrás que elegir cuál es la partitura que más te conviene de todas las versiones que te aparecerán. Algunas serán manuscritas y por tanto te costará entenderlas, y otras serán ediciones más actuales.

Por otro lado, también tienes portales como el nuestro con secciones de descarga de partituras gratis. Las de Maldito Piano están todas revisadas y digitadas para que no te causen ningún problema.

Elegir las partituras y métodos adecuados.

Otro problema de aprender sin profesor es que no tienes a nadie que supervise tus fallos o que te guíe en tu evolución. No todo el mundo tiene las mismas características físicas y corporales, ni las mismas maneras de aprender. Por eso, la enseñanza de piano es algo totalmente individualizado.

Cuando tú mismo buscas partituras, es habitual que te guíes por cuál te gusta más en vez de observar cuál se ajusta a tus cualidades y características, o cuál se ajusta mejor a tu nivel.

Es importante prestar atención al nivel que tenemos. Si eliges partituras demasiado fáciles, pronto te aburrirás. Y si eliges partituras para un nivel superior al tuyo, te frustrarás.

Del mismo modo, también es fundamental que no te dejes guiar simplemente por modas a la hora de comprar un método o cualquier libro para aprender piano. Los hay que parten de cero, los hay que ya dan por sentado que sabes ciertas cosas o que tienes un profesor que te ampliará conocimientos, existen métodos para niños, para adultos… Lo mejor es que recabes información de varios y compares los pros y contras de cada uno para elegir el mejor para ti. Cada uno tenemos unas motivaciones y una manera de aprender diferentes, por tanto, un método que a ciertas personas le resulte maravilloso, a otras puede parecerles una auténtica pesadilla. Si necesitas información sobre los principales métodos y tratados que existen actualmente, consulta las 5 entradas que tenemos sobre este tema en nuestra web. También puedes preguntar en tu tienda de música habitual, pero los dependientes no siempre saben aconsejar sobre qué método es más recomendable para tu caso en particular, y te dirán simplemente que compres el que está de moda, o si es alguien con picardía te colará alguno viejo que no da vendido.

Además, es imprescindible que crees una rutina de estudio y adquieras buenos hábitos. Lo más importante es que no agarres por primera vez una partitura y trates de tocarla ya a su velocidad original, con las dos manos juntas y entera de principio a fin. Esto casi nunca saldrá bien. Debes dividirla en fragmentos y comenzar a estudiarla despacio y a manos separadas. Luego, al juntar las manos, ya podrás comenzar a subir la velocidad poco a poco si te sale bien. Puedes consultar un método de estudio eficaz aquí.

No saber leer bien las partituras.

Aunque tengas una partitura buena y adecuada a tu nivel, no te servirá de nada si no sabes leerla. Lo mismo sucede si compras un método para aprender a tocar piano y no saber aplicarlo correctamente.

El error más frecuente entre los principiantes es no respetar ni el tempo ni las digitaciones de cada tema. Este fallo es especialmente problemático cuando no tienes a ningún profesional contigo para corregírtelo.

Emplear digitaciones que no son las indicadas, realizar pausas que no existen, o dar más valor a unas figuras que a otras cuando deben ser iguales, son errores que pueden derivar en vicios y malos hábitos que luego se convertirán en serios obstáculos para tu avance, especialmente para la agilidad y el sonido.

Cuando no tengas a un profesor para corregirte, una grabadora será tu mejor aliada. Grábate cuando estudies para verificar que realmente estás tocando todo bien, a su debido tempo y siendo fiel a la partitura. Si dispones de cámara que vídeo o de teléfono con cámara, verte también te ayudará a revisar tu postura corporal mientras tocas y evitar futuros problemas físicos.

Finalmente, queremos recordarte que tocar el piano no se reduce a bajar teclas. Deberás ampliar tu formación teórica para comprender y descifrar cada símbolo o anotación que pueda aparecer en tu partitura, así como qué aspectos debes dominar para cada estilo musical. Entender lo que tocas es tan importante como tocarlo.

Cris Rodriguez
Pianista profesional y profesora de conservatorio. Cofundadora de Maldito Piano. Cuando mi trabajo me dá tregua, me escapo a tocar por el mundo adelante para participar en proyectos alucinantes como el Jordan Rudess KeyFest o Rockin'1000. No sé vivir sin música,así que el tiempo que me queda se lo dedico a estos tutoriales.

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