InicioHistorias de la música¿El mejor duelo de piano de la historia? Thalberg contra Liszt.

¿El mejor duelo de piano de la historia? Thalberg contra Liszt.

Como ya hemos comentado en otras entradas como esta sobre dos duelos de Beethoven, los duelos de piano fueron bastante comunes durante mucho tiempo. En una época donde no existían las grabaciones, la única manera de ver si un pianista era mejor que otro, era enfrentarlos en duelo. Los duelos entre pianistas famosos tenían mucho éxito y a ellos asistía lo más alto de la sociedad. La prensa solía hacerse eco del resultado y el ganador del duelo era catapultado a la fama o se reforzaba en ella.

En 1837, el afamado pianista y compositor Franz Liszt recibió una invitación a un duelo pianístico. Su oponente sería Sigismond Thalberg, un pianista del que se decía que parecía tocar con 3 manos.

La primera reacción de Liszt fue el enfado. Se sentía contrariado al ser retado por Thalberg, a quien consideraba un compositor mediocre. Además, era sabido que Thalberg buscaba ascender socialmente, y qué mejor manera que retando al pianista de moda en París.

Ambos se batieron en duelo musical el 31 de marzo de 1837, en casa de la condesa Cristina Belgiojoso que, dicho sea de paso, era la amante de Liszt. Para ir creando más expectación, ambos dieron conciertos los días previos al duelo. Liszt en la Ópera de París y Thalberg en el Conservatorio.

Llegado el día del duelo, comenzó tocando Thalberg, quien interpretó su Divertimento sobre temas favoritos de Rossini, op. 18, y Fantasía de Les Soirées Musica sobre God Save the Queen, op. 27. Liszt le respondió con su Divertissement sur la cavatine ‘I tuoi frecuenti palpit’ de Pacini, S. 419, su Transcripción del Konzertstück en fa menor de Carl Maria von Weber, y las Harmonies poétiques et religieuses, S 173 Nr. 3, Bénédiction de Dieu dans la solitude. 

Ambos intérpretes se guardaban un as en la manga para la gran final. Los dos habían preparado, sin que el otro lo supiera, una obra de nueva composición hecha a propósito para la competición. Liszt tocó sus Reminiscences de Roberts le Diable de Meyerbeer, y Thalberg interpretó su Fantasy Op. 33, basado en Moise, de Rossini.

Cuando terminó el duelo, la condesa dio fin a la velada con estas palabras: «Thalberg es el primer pianista del mundo, pero Liszt es único”. Con estas palabras tan ambiguas la verdad que no nos queda nada claro cual de los dos había ganado. Se conservan notas de prensa de la época, pero tampoco arrojan mucha luz sobre quien fue el ganador: “Nunca Liszt fue más controlado, más reflexivo, más enérgico, más apasionado; Thalberg nunca ha tocado con mayor entusiasmo y ternura. Cada uno de ellos se mantuvo prudentemente dentro de su dominio armónico, pero cada uno usó cada uno de sus recursos. Fue una justa admirable. El silencio más profundo cayó sobre esa noble arena. Y finalmente Liszt y Thalberg fueron proclamados vencedores por esta brillante e inteligente asamblea. Así dos vencedores y ninguno vencido…

Visto lo visto, estaríamos ante el primer gran empate de la historia del piano. No obstante, el paso del tiempo pondría a Liszt en un lugar más elevado que Thalberg, especialmente por sus composiciones.

Ya en nuestra época, el pianista Steven Mayer publicó en los años 90, un disco en el que él interpretaba todas las obras de este brillante duelo. Os dejaríamos enlace para comprarlo, pero es complicadísimo de conseguir.

Cris Rodriguez
Pianista profesional y profesora de conservatorio. Cofundadora de Maldito Piano. Cuando mi trabajo me dá tregua, me escapo a tocar por el mundo adelante para participar en proyectos alucinantes como el Jordan Rudess KeyFest o Rockin'1000. No sé vivir sin música,así que el tiempo que me queda se lo dedico a estos tutoriales.

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