Pianos de prácticas

Los pianos de prácticas y su funcionamiento.

Como su nombre indica, los pianos de prácticas eran unos pianos diseñados expresamente para pianistas que querían mejorar su técnica y ensayar en cualquier situación o lugar.

La característica principal de los pianos de prácticas era que ofrecían la posibilidad de variar el peso de las teclas. Esto influye directamente en la resistencia de las teclas al tocar, lo que obligaba al pianista a pulsar las teclas más fuerte y, de esta manera, fortalecer los dedos y la memoria muscular.

La segunda característica principal de la mayoría de estos pianos es que se trata de pianos sordos. A pesar de que el teclado cuenta con las 7 octavas de un piano normal, sus teclas no suenan. Simplemente emiten una especie de clic al pulsarlas y otro cuando se sueltan.

Como ya hablamos en este post, durante la segunda mitad del SXIX se diseñaron gran cantidad de artefactos con el fin de mejorar la técnica de los pianistas. Esta idea se extendió durante el principio del SXX, aunque con algo más de cabeza. De ahí que algunos fabricantes se decidiesen volver a los modelos orientados a la práctica.

Un ejemplo de estos pianos de prácticas sería el Virgil Practice Clavier, modelo creado en Nueva York por Almon Kincaid Virgil en la primera década del siglo XX. Junto a este piano también se vendía su propio método de aprendizaje conocido como la Práctica Virgil Clavier.

También se desarrolló la versión portátil de estos pianos de prácticas para que el pianista pudiese llevárselo a donde fuera. Estos pianos de prácticas portátiles también se utilizaban para enseñar a los niños a tocar el piano. Existen fotografías donde podemos ver al profesor en un piano de pared o vertical y a los alumnos practicando en estos pianos de prácticas. Hemos de confesar que no sabemos cómo el profesor podía detectar cuando un alumno fallaba en un piano sordo.

Se dice que grandes pianistas como Beethoven o Liszt utilizaron este tipo de pianos de prácticas. Aunque son difíciles de encontrar, hoy en día aún se pueden encontrar pianos de prácticas.

Actualmente, la idea de un piano sordo nos puede parecer extraña, ya que estamos acostumbrados a la posibilidad de ponernos unos auriculares en el teclado eléctrico, o a activar el Sistema Silent en el piano y así no molestar a nadie. Sin embargo, en tiempos pasados tenías dos opciones, molestar a tus vecinos o no practicar, por lo que estos pianos eran muy útiles.

Deja tu comentario