InicioHistorias de la músicaNadezhda von Meck: La mujer detrás de Tchaikovsky y Debussy.

Nadezhda von Meck: La mujer detrás de Tchaikovsky y Debussy.

Suele decirse que detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer. En este caso, fue la misma mujer la que estuvo detrás de Tchaikovsky y Debussy. Hablamos de Nadezhda Filaretovna von Meck (Rusia, 1831-1894), una importante mujer de negocios que se convirtió en una de las principales mecenas del arte de su época, apadrinando, sobre todo, a intérpretes y compositores.

Nadezhda von Meck y su relación con Tchaikovsky.

Nadezhda y Tchaikovsky se conocieron gracias a la intervención de Nikolai Rubinstein. Rubinstein había recomendado a Nadezhda que financiara a un joven violinista llamado Iosif Kotek, que había sido alumno de Tchaikovski, con quien mantenía una gran amistad. Tras repetidas charlas con Kotek y Rubinstein sobre el gran compositor, Nadezhda decidió escribirle como admiradora y, al mismo tiempo, encargándole algunas composiciones para que fueran tocadas en su casa. Entre estos primeros encargos curiosamente había una marcha fúnebre que nunca llegó a publicarse y acabó perdiéndose.

A través de los sucesivos encargos, se fue entablando una relación de amistad entre la mecenas y el compositor. Tanto fue así que en tres años se escribieron más de 1300 cartas, la mayoría de ellas se conservan gracias a la hija de Nadezhda, que tras la muerte de esta, las donó a la universidad para su conservación.

Esta amistad fue muy beneficiosa para Tchaikovski, ya que Nadezhda le asignó una paga de 6000 rublos al año, más que suficiente para abandonar la cátedra de piano en el conservatorio de Moscú y dedicarse a tiempo completo a la composición. Por ese entonces un funcionario del gobierno mantenía a su familia con 300 o 400 rublos al año. según su categoría. La asignación de Tchaikovski era de 15 veces más, lo que le permitía mantener un buen nivel de vida.

Con el tiempo, Tchaikovski comenzó a sentirse incómodo porque la relación económica cada vez superaba más a la de amistad. Pero, casualidades de la vida, su sobrina se casó con el hijo de Nadezhda. Al contrario de lo que cabría de esperar, este enlace en vez de afianzar los vínculos entre ambas familias, trajo un montón de roces que distanciaron casi por completo a Tchaikovski y a Nadezhda.

En 1890, la mecenas rompe por completo la relación con el compositor y le retira sus asignaciones, cansada de ver cómo la familia de Tchaikovski derrocha ese dinero que le mandaba para él. Además, corría el rumor entre sus hijos que entre ambos había algo más que amistad, así que las discusiones eran demasiado frecuentes.

Nadezhda von Meck y Claude Debussy.

La historia de Claude Debussy comienza en la cárcel. Casi se podría resumir su vida con un titular que dijera De la cárcel al Conservatorio de París.

Debussy era el primero de 5 hermanos en una familia muy humilde y trabajadora. Cuando su padre se quedó sin trabajo, la situación empeoró y Debussy se vio obligado a alistarse en el ejército. Pero eligió el bando perdedor, lo que hizo que tuviera que pasarse cuatro años en prisión. Allí conoció al hijo de Mauté de Fleurville, una señora adinerada, que había sido discípula de Chopin y que, además, era la suegra de Paul Verlaine. Cuando terminó su condena carcelaria, madame Mauté lo escuchó y decidió formarlo para que accediera al Conservatorio de París. Es por esto que Debussy dijo en reiteradas ocasiones al final de su carrera que era a ella a quien debía lo que sabía de piano.

A los 18 años, Claude Debussy conoció a Nadezhda von Meck gracias a su profesor Antoine Marmontel. Así, el pequeño francés, tal y como lo llamaba Nadezhda, comenzó a darle clases de piano a sus hijos. En ocasiones también acompañaba a la propia Nadezhda cuando ella quería realizar interpretaciones de piano a cuatro manos.

Viajó en repetidas ocasiones con la familia Von Meck. En el verano de 1881, en un viaje a Moscú, Debussy y Sonia (hija de Nadezhda) se enamoraron y comenzaron un romance que mantuvieron en secreto. Al verano siguiente la familia realizó otro viaje, en esta ocasión a Viena. Allí Debussy decidió revelar su romance y pidió a Nadezhda la mano de su hija en matrimonio. Esto no sentó nada bien a la famosa mecenas y lo rechazó, mandándolo de vuelta a París.

Toda relación entre Debussy y la familia Von Meck terminó drásticamente y para siempre. Adiós a su amada y, con ella, todos sus sueños de lujos, dinero y ser alguien importante en la música. Por suerte a Debussy le surgieron nuevas oportunidades de manos de otras importantes familias de la época, y eso hizo que no se perdiera su talento.

Cris Rodriguez
Pianista profesional y profesora de conservatorio. Cofundadora de Maldito Piano. Cuando mi trabajo me dá tregua, me escapo a tocar por el mundo adelante para participar en proyectos alucinantes como el Jordan Rudess KeyFest o Rockin'1000. No sé vivir sin música,así que el tiempo que me queda se lo dedico a estos tutoriales.

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