InicioHistorias de la músicaMahler, Liszt y las anécdotas de su paternidad.

Mahler, Liszt y las anécdotas de su paternidad.

La historia de la música está llena de anécdotas curiosas. La mayoría afectan al ámbito profesional de los compositores y músicos, aunque existen otras que afectan al ámbito familiar. Son historias que, aunque anecdóticas, nos dejan entrever la manera de ser o la forma de vida que llevaron sus protagonistas. Las dos que hoy narramos tienen como protagonistas a Mahler y Liszt y se recogen en el libro Historias insólitas de la música e Historias de la Historia de la Música, ambos del autor Lawrence Lindt.

Gustav Mahler e hijo: de tal palo, tal astilla

Durante su segunda temporada en Viena, en 1901, Mahler conoció a la que sería su esposa y madre de sus hijas. Se trata de la compositora Alma Schindler, hija del pintor Emil Jakob Schindler. Aunque al principio no se llevaban del todo bien, en marzo de 1902 se unieron en matrimonio. Una ceremonia privada y casi secreta, con la novia embarazada y una gran diferencia de edad entre los cónyuges. Ese mismo año nació su primera hija. La segunda nacería en 1904.

En la biografía que realizó Sylvie Dernonourt sobre Mahler se detalla bastante bien el momento del nacimiento de la primogénita del matrimonio. El parto estaba resultando un tanto complicado ya que la pequeña venía de nalgas. Cuando Mahler se enteró de esto, dijo a los allí presentes: «Desde luego es hija mía, pues enseguida ha enseñado al mundo el lado que se merece«.

Liszt y los hijos por correspondencia

Liszt sólo le dio legalmente su apellido a los hijos que tuvo con su esposa, Marie d’Agoult, algo a priori bastante lógico. Sin embargo, desde que el matrimonio se separó y Liszt se llevó a sus tres hijos con él a Francia, comenzaron a aparecer muchas antiguas amantes que reclamaron numerosos bastardos como hijos de Liszt. Nada que el compositor se tomara en serio, al contrario que su hija Cosima que dio pábulo a una habladuría.

Según un cotilleo, Liszt sería el padre de un joven pianista que se le parecía físicamente en gran medida. Si esto era cierto, Cosima sería su hermanastra, una idea que no le gustaba nada a la joven. Un día, Cosima se plantó delante de su padre y le preguntó en tono muy serio qué había de cierto tras este rumor.

Liszt, convencido de que todo era falso le contestó lo siguiente a su hija: «Solo conozco a su madre por correspondencia y ese tipo de cosas no pueden hacerse por correo».

Cris Rodriguez
Pianista profesional y profesora de conservatorio. Cofundadora de Maldito Piano. Cuando mi trabajo me dá tregua, me escapo a tocar por el mundo adelante para participar en proyectos alucinantes como el Jordan Rudess KeyFest o Rockin'1000. No sé vivir sin música,así que el tiempo que me queda se lo dedico a estos tutoriales.

Dejar respuesta

Deja tu mensaje
Por favor, escribe tu nombre

- Advertisment -

ENTRADAS POPULARES