InicioHistorias de la músicaEl día que Keith Emerson casi mata a Jimi Hendrix

El día que Keith Emerson casi mata a Jimi Hendrix

Los 60 fueron los años del movimiento hippie, de la contracultura y de la paz y el amor. Sin embargo, también fueron los años de los viajes astrales, el abuso de drogas y todo tipo de sustancias, el sexo desenfrenado y, en general, una época de lo más salvaje para muchos músicos.

Jimi Hendrix era uno de estos músicos salvajes. Tras su éxito en Reino Unido se metió al público americano en el bolsillo tras su actuación en el Festival de Monterrey, el primer gran festival antes del mítico Woodstock. En Monterrey, Hendrix tuvo una de sus actuaciones más icónicas, en la que por primera vez, acabaría prendiendo fuego a su guitarra, en una especie de sacrificio.

Esto daría paso a una senda de destrucción en sus conciertos, en los que se acababan rompiendo guitarras, altavoces y demás. Muchos fueron los grupos que tomaron la senda del caos en sus conciertos. Quizás el más salvaje en este sentido fue Keith Moon, batería de The Who, que en su debut en la TV estadounidense hizo volar parte de su batería con dinamita.

Keith Emerson también puso su grano de arena a la hora de incorporar una buena dosis de caos en sus conciertos. En aquella época tocaba con la banda The Nice y, por si fuera poco con sus teclados y sintetizadores, decidió añadir un poco de parafernalia a sus conciertos. Llevaba un látigo que hacía restallar y una buena colección de dagas y cuchillos que lanzaba contra los altavoces laterales.

Tras el éxito de Jimi Hendrix en EEUU, emprendió una gira conjunta por Inglaterra junto a Pink Floyd, The Move, The Nice (la banda de Keith Emerson) y algún grupo más. En esa gira, Jimi aprendió una cosa muy importante: El ácido no funciona durante dos días seguidos…a no ser que dupliques la dosis.

Jimi Hendrix pasó la gira inglesa totalmente puesto de drogas. La gira siguiente, con las mismas bandas, sería por Escandinavia, donde las drogas seguirían siendo el día a día de la mayoría de los músicos.

Todos los músicos que participaron en esta gira la recuerdan como muy relajada, sin grandes quebraderos de cabeza. Las bandas hacían sus shows y todo iba como la seda. Hendrix, para entretenerse, decidió comprar una cámara de vídeo e ir documentando la gira. En uno de esos conciertos, estaba Keith Emerson ofreciendo su show, lanzando sus cuchillos para clavarlos contra los altavoces, cuando Jimi Hendrix se puso en medio de la trayectoria. Keith Emerson recordaba quedarse petrificado mientras un Jimi Hendrix bastante colgado le animaba a que lanzase sus cuchillos a su alrededor mientras el grababa.

Por suerte, Keith Emerson tenía más sentido común que Hendrix y pensó que no quería pasar a la historia por cargarse a una leyenda y no lanzó sus cuchillos. Por desgracia, este ritmo de vida acabaría pasándole factura a Hendrix y nos dejaría solo un par de años después.

Esta anécdota está reflejada en el libro biográfico de Jimi Hendrix, Two riders were approaching, de Mick Wall.

Agus Rodríguez
Creador de contenidos online y experto en marketing digital y RRSS. Cofundador de Maldito Piano. Amante del deporte y la buena comida. La música me ayuda a viajar cuando mi presupuesto no me lo permite.

Dejar respuesta

Deja tu mensaje
Por favor, escribe tu nombre

- Advertisment -

ENTRADAS POPULARES