Duelos de piano

3 duelos de piano que hicieron historia

La historia de la música está llena de grandes duelos de piano entre intérpretes. Hoy en día es muy fácil saber cómo toca un músico a través de sus CDs, vídeos en Youtube, etc, pero hace siglos la cosa era muy distinta.

Antiguamente no era fácil para un intérprete hacer una gira. Generalmente, cada músico tocaba en la ciudad donde residía, pudiendo cambiar de ciudad en algún momento de su vida, pero poco más. Por eso, en la mayoría de los casos, la fama de un intérprete llegaba mucho más lejos que su persona.

No es difícil imaginarse la situación. Una ciudad orgullosa de su cultura musical como Viena o Salzburgo, con su pianista favorito, al que un día llega el mejor pianista de otra ciudad. ¿Será mejor el pianista visitante que el ídolo de la ciudad?. Qué mejor manera de descubrirlo que un duelo de pianos.

Así cobraron fama los duelos de piano que, en muchos casos, eran todo un acontecimiento para la aristocracia y las clases más cultas de la ciudad. Lo que pasaba en estos duelos era reflejado por periódicos y otras crónicas de la época. Gracias a eso, podemos conocer todo lo sucedido en esos apasionantes duelos. Hoy recordamos tres de los más famosos.

Round 1: Mozart vs Clementi

Conocida es la afición que Mozart tenía por los duelos de piano. También se conoce alguna situación en la que hacía trampas, saboteando el piano de su rival antes del duelo.

En esta ocasión no hubo tiempo para sabotajes. Mozart se estaba dando a conocer como pianista en Viena, ciudad a la que llegaba de visita Muzio Clementi, un reconocido virtuoso del piano.

Era la víspera de Navidad de 1781 y el Emperador José II ha recibido la visita de Pablo, el gran duque de Austria, así que decide invitar a ambos músicos a la corte para un duelo de pianos.
El emperador José II apuesta por Mozart, mientras que su mujer María Josefa lo hace por Clementi.

Como es tradición, comienza el visitante y Clementi empieza fuerte. Primero interpreta una de sus composiciones más recientes, la Sonata Op.24 nº 2, para continuar con una de sus obras más exitosas de su gira, la Toccata Op.11, una obra de suma complejidad técnica.

Mozart decide no enfrentarse a la técnica de Clementi y opta por improvisar un Andante, seguido por unas variaciones de la canción popular «Campanitas del lugar«

El duelo continuó con diversas variaciones sobre Paisello. Tan intensó debió de ser el duelo que el emperador dictaminó un empate.

Clementi admitió poco después la superioridad de Mozart, llegando a decir que «nunca había visto a nadie tocar con tanta alma«.
Por supuesto, Mozart no correspondió a las buenas palabras de Clementi, de quien decía que solo tenía técnica, sin pasión.

Sin embargo, a Mozart no le debieron de parecer tan malas las composiciones de Clementi, ya que se basó en su Sonata Op.24 nº 2 para componer la Obertura de La Flauta Mágica. Algo que Clementi no dejaría de reclamar.

Round 2: Beethoven vs Steibelt

Otro gran duelo que tuvo lugar en Viena, cosa bastante habitual en la época, esta vez en 1800.

Daniel Steibelt era un pianista berlinés que quería darse a conocer en Viena. Su virtuosismo estaba más que demostrado y estaba tan seguro de su técnica que estaba convencido de poder vender al mismísimo Beethoven.

El príncipe Lobkowitz patrocinaba a Steibelt, mientras que Beethoven era patrocinado por el príncipe Lichnowsky, su eterno mecenas.

La primera parte del duelo consistía en tocar una pieza de libre elección. Steinbelt, como visitante que era, empezó con una sonata de Haydn, mientras que Beethoven se decidió por una de Mozart.

El segundo asalto consistía en improvisar sobre un tema propuesto por el contrario. El virtuosismo de Beethoven se impuso en esta ocasión.

En la parte final había que tocar a primera vista una pieza compuesta por el oponente. Steibelt interpretó la Sonata para piano n.º 11 en Si ♭ mayor, Op. 22 de Beethoven. Parece ser que lo hizo tan bien que arrancó los aplausos de toda la sala.

Las cosas pintaban difíciles para Beethoven, para quien su contrincante había elegido una sonata para violonchelo y piano, algo no del todo legal. Pero Beethoven no era fácil de amilanar. Se sentó al piano, puso las partituras del revés, las tocó igual a primera vista y añadió una improvisación de más de media hora.

Steibelt, humillado, abandonó la estancia y juró no volver a Viena mientras Beethoven viviese allí. Cumplió su promesa, ya que Beethoven no abandonó Viena hasta su muerte y Steibelt murió antes.

En 2015, la BBC publicó un documental sobre la vida de Beethoven donde se recreaba este episodio. Te lo dejamos a continuación.

Round 3: Bach vs Marchand

En este caso no hablamos de un duelo de pianos, sino de órganos. Corría el año 1717 y Bach ya era considerado un gigante de la música cuando llegó de gira a Dresde.

En esta ciudad, trabajaba como organista el músico francés Louis Marchand, contratado por el mismo rey por su gran virtuosismo. Sin embargo, se dice de Marchand, que su estilo elegante y florido lucía tanto al órgano como al clavicordio pero que sus ideas musicales eran más bien pueriles.

Volumier, director de los conciertos de la corte de Dresde, invita a ambos al duelo, pensando que sería de lo más interesante. Ambos aceptan y Volumier le permite a Bach escuchar a su rival en secreto.

Bach presencia el virtuosismo técnico de Marchand pero, lejos de echarse atrás, escribe una carta a su rival proponiéndole que ambos toquen a primera vista todas las composiciones que les presente su rival. El francés acepta y el duelo se pone en marcha.

El día del duelo, todos están presentes: Bach, Volumier y toda la aristocracia de Dresde. Todos menos Marchand, que no aparece. Tras mandar a ir a buscarlo, se enteran de que Louis Marchand había abandonado la ciudad a primera hora de la mañana sin comunicárselo a nadie. Pies para que os quiero. Ganador, Bach por incomparecencia de su rival.

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