La creatividad no tiene límites

La creatividad no tiene límites

Una de las cosas que más me gustan de Internet es que todo el mundo puede subir sus creaciones. Cada día se suben a la red infinidad de contenidos con infinidad de propuestas creativas y novedosas. Evidentemente, no todo lo que se sube es digno de mención. Es más, podríamos decir que la inmensa mayoría de los contenidos pasan sin pena ni gloria, pero cuando escarbamos un poco, podemos encontrar verdaderas joyitas.

En redes como Facebook o Youtube podemos ver a cientos de músicos colgando sus propuestas, cada cual explorando su instrumento en la manera que mejor se les da. Esto es un filón para quienes nos gusta caminar entre estilos y coger un poquito de aquí y un poquito de allá para hacer nuestras obras.

Y es que la creatividad no tiene límites pero, además, es contagiosa.

Frente a la rigidez de los métodos clásicos es un alivio encontrar una ventana a la libertad creativa. Y no se trata de un confrontamiento entre dos maneras de ver y hacer la música, sino más bien de enriquecerse de dos fuentes complementarias.

Y es que, a la hora de enfrentarnos al proceso creativo, una cosa es lo qué quieres hacer y otra muy diferente, lo qué puedes hacer. Cuanto más sepas, más herramientas tendrás para conseguir lo que quieras. Y esto no es solamente aplicable a la técnica pianística (algo fundamental para no verte limitado), también puede aplicarse a la tecnología (tanto a nivel musical como visual), a la mecánica del instrumento o a cualquier cosa que pueda aportar algo a la obra.

Como reza el título, la creatividad no tiene límites. Los límites nos los imponemos nosotros mismos, ya sea por vergüenza o por encasillarnos en una forma de hacer las cosas que nos viene impuesta por la tradición.

Puede que en ciertos entornos (audiciones, conservatorios, etc) haya que hacer las cosas de una manera determinada pero en la soledad de tu habitación eres libre de hacer lo que quieras. Así que deja libre tu creatividad y atrévete con todo hasta conseguir hacer lo qué te gusta.

Puede que lo que hagas no le guste a los demás pero si a ti te gusta, ya tendrás al seguidor más importante.

Este vídeo me parece muy ilustrativo de esta reflexión. Su autora, Gamazda, propone una versión clásica de una canción metal (y bastante cañera), interpretada en un piano clásico, combinando partes en que se tocan directamente las cuerdas del piano y añadiendo elementos visuales.

El resultado te podrá gustar o no. Pero una propuesta de este tipo supone, por lo menos, un pequeño desafío a lo que se suele ver siempre. Por mi parte, cualquier persona que se exponga con ideas arriesgadas y lo haga con talento, tendrá mi apoyo. Porque creo firmemente que la creatividad no tiene límites.

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