Hoy charlamos con Romain Thiery.

No hace mucho que en Maldito Piano hablamos sobre Romain Thiery y su excelente obra en la que fotografiaba pianos abandonados por todo el mundo.

Romain Thiery es pianista y fotógrafo profesional. De la unión de sus dos pasiones ha surgido su proyecto Requiem pour pianos en el que sus fotos, de una belleza sobrecogedora, muestran pianos en lugares abandonados.

Tanto nos llamó la atención su colección fotográfica y tanto gustó a nuestros seguidores, que decidimos contactar con él y hacerle una entrevista.

Requiem Pour Pianos, el trabajo de Romain Thiery donde fotografía pianos abandonados.

Buenos días, Romain y muchas gracias por hablar con nosotros. ¿Puedes comenzar presentándote a ti mismo? ¿Quién es Romain Thiery y cómo han sido sus inicios musicales?

Mi nombre es Romain Thiery. Soy un fotógrafo profesional autodidacta, nacido el 4 de julio de 1988 en el sur de Francia. Actualmente vivo cerca de Montpellier. Soy pianista amateur y comencé mis estudios de piano a los cinco años en la escuela de música del pueblo en el que nací. Con la fotografía comencé hace 10 años, cuando seguía el trabajo de mi madre, especializada en fotografía patrimonial. Esa afición se convirtió en pasión y, finalmente, en una profesión el día que me encontré un piano olvidado en un castillo abandonado en el sur de Francia. Creé la misión de mi vida al combinar mis dos mayores pasiones y disponerme a encontrar mansiones abandonadas por Europa, donde se hubiesen dejado antiguos pianos en su interior.

Tú comenzaste como pianista… ¿Cómo llegó la fotografía? ¿Y cómo comenzó tu proyecto con pianos abandonados?

En 2014, en un castillo abandonado del sur oeste de Francia, un día encontré un piano olvidado. Pocas cosas habían resistido los achaques del paso del tiempo y de los saqueadores, excepto aquel precioso instrumento. Impresionante y al mismo tiempo incongruente, él estaba todavía allí. En un lugar donde la gracia, el lujo y respetadas novedades solían reinar. Desde ese día supe que mi vida artística cambiaría. Los lugares que busco tienen que estar en una encrucijada entre mis palabras artísticas: piano y fotografía. Ésta es la culminación de mi arte, mis dos pasiones unidas en el mismo sentimiento.

Un piano abandonado siempre llama la atención pero nosotros creemos que la gente suele asociarlo a contextos como un castillo, un viejo teatro… pero, ¿cuál ha sido la localización más extraña donde has encontrado un piano?

El 90% de las veces me sigo encontrando pianos abandonados en residencias burguesas como castillos, palacios y mansiones donde solían reinar el lujo y la nobleza.  Pero en algunas partes de Europa, suelo encontrar pianos en viejos hospitales militares abandonados. Teniendo la oportunidad de colaborar con asociaciones e historiadores, supe que esos descubrimientos vendrían vinculados a la historia y esencialmente a la expoliación de instrumentos musicales durante las Guerras Mundiales.

Definitivamente, cuando un piano suena, nos cuenta una historia, pero si nadie lo toca, parece que un piano en ruinas transmite mucho más. ¿Estás de acuerdo?

Sí, estoy de acuerdo contigo. Creo que el piano es un instrumento que le encanta a todo el mundo. Incluso cuando la gente no sabe tocarlo, siempre queremos probarlo cuando entramos en una habitación en la que hay uno. Hay que decir que los instrumentos musicales son, para nosotros, hermosos por siempre y casi deificados. Así, incluso cuando el paso del tiempo los ha dañado, nos sentimos atraídos por ellos. Los respetamos. Pero el piano es más que eso. Es un instrumento tranquilizador con elegancia natural. Incluso cubierto por una capa de polvo espeso, nunca deja de imponer su nobleza y respeto. Su grandeza está enraizada en las profundidades de nuestra cultura.

¿En cuántos países has estado siguiendo estos viejos pianos?

He estado viajando por Francia, Bélgica, Alemania, España, República Checa, Bulgaria, Polonia, Rumanía, Ucrania, Eslovenia e Italia.

¿En qué parte de España has encontrado uno?

 En España aún no he encontrado un piano caído en el olvido. Todavía sigo buscando lugares abandonados pero  es muy difícil encontrar uno. Si alguien conoce lugares, que me lo haga saber, J

¿Tienes algún favorito entre todos los pianos que has encontrado?

Mi preferido es el primero que encontré en el año 2009. Fui allí más de 10 veces para ver el impacto del paso del tiempo en el edificio y en el piano. Pero es más que eso. En la habitación de esa residencia burguesa, en el centro, se encuentra un piano de cola. No hay otros objetos abandonados, pero él está ahí, él no va a ser olvidado. A la derecha, una chimenea en ruinas. Fue saqueada, destruida, le sacaron su mármol. Nada ha resistido mucho el paso del tiempo y del vandalismo, excepto el piano. Fue entonces cuando comprendí el poder de este instrumento y decidí viajar a través del mundo en busca de estos pianos olvidados.

Háblanos de tus planes de futuro con “Requiem pour pianos”.

Requiem pour pianos no ha terminado. Todavía sigo buscando por Europa y ahora también preparando el proyecto por fuera de Europa. Realmente quiero ir a Estados Unidos y Japón.

Mis planes de futuro van más hacia las nuevas exposiciones individuales o colectivas en galerías de arte o festivales por todo el mundo, y haciendo algunas colaboraciones nuevas con instituciones musicales. Grandes proyectos están llegando este año.

¿Crees que estudiar en un conservatorio es esencial para ser un buen músico?

Creo que convertirse en músico profesional es el sueño de mucha gente. También fue el mío hace unos años. También creo que el conservatorio es una referencia en cuanto al aprendizaje musical.

Los conservatorios siguen siendo buenas escuelas para aprender música pero no todo el mundo encaja en ellos porque el objetivo principal de los conservatorios es entrenar  virtuosos para que alcancen la excelencia pero esto desalienta  a muchos y los disgusta con tanta disciplina. He tenido muchos ejemplos a mi alrededor. Saben cómo sacar lo mejor de un estudiante, pero eso requiere un montón de sacrificios que no todos están dispuestos a realizar.

Muchas gracias, Romain, por dedicarnos un rato. Esperamos poder ver pronto una de tus exposiciones en nuestro país y que te vaya muy bien con este proyecto tan interesante. Un saludo.

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