Luis Puente teclista

Hoy charlamos con Luis Puente

Luis Puente es toda una figura de referencia dentro de los teclistas en España. Cuenta con una amplia trayectoria profesional en sus espaldas, es
profesor de teclados eléctricos en el Conservatorio de grado Profesional de Irún y el administrador de la principal comunidad de TECLISTAS de habla hispana en facebook. Ganador, además, de diversos premios como el Concurso nacional Yamaha del año 2011 (con una versión jazzística sobre un tema de Bach), teclista el pasado año en el tributo a Keith Emerson y
demostrador oficial de teclados Yamaha, Korg y Casio.
Una amplia trayectoria en el mundo de las teclas, afrontada desde prácticamente todos los ángulos posibles, que hoy se ofrece a compartir con nosotros.

¿Nos hablas un poco de tus proyectos actuales?

Ante todo buenos días y muchas  gracias por tus palabras. Este último año lo he dedicado a mi homenaje personal a Keith Emerson, que nació de una amable propuesta que me realizaron para abrir la pasada edición del Minnuendo Fest (el veterano festival de rock progresivo navarro) y que posteriormente he ampliado y estrenado también en Donostia. El caso es que en estos conciertos, además de revisar algunas de las piezas más emblemáticas de Emerson y EL&P, he estado presentando algo de material propio que, según parece, ha gustado bastante a los seguidores del tributo. Así que, como la gente me demandaba más material original, mi prioridad parecía seguir componiendo y grabando lo que iba a ser un nuevo disco mío, por primera vez enteramente dedicado al progresivo. La cuestión ha sido que en este impás me surgió la ocasión de montar un trio instrumental, un interesante proyecto a caballo entre el blues rock, el big beat y el prog más “amable” de grupos como Camel o IQ. Por desgracia tras varios meses de ensayos y a pesar de la originalidad de la propuesta (o quizás por culpa de ella) el proyecto no ha salido adelante. Total, que ahora con algunas ideas más en la cabeza (y bastantes más en la grabadora de mi móvil) vuelvo a plantearme conseguir completar un disco que pueda expresar de alguna manera quién o qué soy yo, musicalmente hablando. Ahora mi quebradero de cabeza es dar forma a todas estas nuevas ideas y conseguir conciliarlas con el material mas «extremo» que ya tenía grabado para lograr ofrecer al oyente una experiencia musical rica pero coherente. En ello estoy y espero poder tener acabado y editado el disco durante este 2019.

Sabemos que combinas tu trayectoria de teclista con la de profesor en un conservatorio. ¿Eres de los que creen que para ser buen músico es indispensable pasar por el conservatorio?

Bueno, para ser un buen músico necesitas un mínimo de técnica con tu instrumento, igual que cualquier buen artesano necesita un mínimo de habilidad con sus herramientas. Tu necesidad será mayor o menor en función de qué es lo que quieres hacer y hasta dónde quieres llegar. Desde un punto creativo lo ideal es que la técnica esté siempre al servicio de la musicalidad pero desde un punto de vista puramente instrumental la técnica sigue siendo y será uno de los raseros por los que se mide al músico en muchos ámbitos. Evidentemente no es lo mismo, por ejemplo, alguien que toca de manera amateur los fines de semana con su grupo de ska que alguien que esta preparando oposiciones para una plaza de profesor de instrumento en un conservatorio superior. Los 2 son músicos pero un abismo de conocimientos, habilidades y horas de estudio les separa. Teniendo esto claro, luego ya tu nivel técnico lo puedes obtener en un conservatorio, o bien con profesores particulares o incluso de modo autodidacta (aunque en este último caso es mucho más complicado progresar sin coger muchos “vicios” que antes o después van a limitar tus habilidades). El plus que te puede dar un conservatorio o un centro de enseñanza musical de calidad es un entorno en el que te vas a encontrar con más gente con inquietudes y ganas similares a las tuyas. Eso sí, a partir de cierta edad y si tienes personalidad vas a tener que ser consciente de por dónde te quieres desenvolver musicalmente (clásica, jazz, rock, electrónica,..) y buscar un centro y un entorno cuyo “espíritu” (profesorado, materias, programación, actividades,..) se ajusten a tus propósitos para no acabar cayendo en la frustración. Por otro lado tienes que tener en cuenta que todo esto son cuestiones de las que nunca vas a ser consciente a los 8 años de edad sino como mínimo a partir de los 15-16. Entonces resulta que si desde los 8 hasta los 15 los has pasado estudiando y aprendiendo a tocar tu instrumento de forma «genérica», rutinaria y sin hacerte grandes preguntas (como es habitual en esas edades en los centros de enseñanza orientados a los niños), te vas a encontrar que al llegarte la adolescencia, justo cuando empiezas a pensar si lo que te gusta es el barroco, el be-bop o el metal progresivo, vas a tener ya una base de conocimientos  y una estupenda técnica para afrontar tus inquietudes, algo que los que se plantean comenzar en la música más mayores no tienen. En resumen y contestando mejor a tu pregunta, soy de los que creen que para ser un buen instrumentista es importante empezar lo más joven posible y estar bien orientado. Por su puesto, ser “un buen músico” es algo mucho más amplio y desde hace ya muchos años existen muchas formas de expresión musical que no dependen exclusivamente de la técnica instrumental. Aunque a muchos de nosotros y también a una gran parte de los melómanos, el virtuosismo, cuando va de la mano de la inspiración, es algo que siempre nos seguirá cautivando.

Muchas personas creen que hay estilos musicales que están como por encima de otros, o que es más prestigioso tocar X tipo de música en lugar de otra. ¿Compartes esa opinión?

Hasta hace algunos años, yo era de los que decía que se podía encontrar buena música en casi cualquier estilo musical. Solo había que buscar buenas armonías, melodías inspiradas y dejar de lado cualquier tipo de prejuicio ante los diferentes estilos rítmicos, tipos de instrumentos, etc.,.. Pero entonces llegó el reggaeton y ya nunca más nada volvió a ser lo mismo… Bueno, ahora ya más en serio, evidentemente hay estilos para los cuales hacen falta unas capacidades técnicas y musicales muy superiores a otros. Por desgracia, y contestando a la segunda parte de tu pregunta, excepto en el clásico y en el jazz (en los que se tienen muy claros estos conceptos), en el resto de estilos musicales y en el mundo en el que vivimos actualmente el prestigio no va parejo a la habilidad instrumental o la calidad musical. Solo entre un muy estrecho círculo formado por los propios músicos más preparados, (habitualmente los encargados de las direcciones artísticas de los proyectos más importantes de cada momento) se valoran debidamente estas cuestiones. Vamos, que es algo que existe pero muy de manera interna dentro del “gremio” y muy al margen del prestigio popular o social que tengas o dejes de tener.

Cuando te presentaste al concurso de Yamaha que ganaste, lo hiciste con una versión de tu autoría en la que tocabas una partita de J.S. Bach pero con toques e improvisaciones de jazz. ¿Sueles fusionar estilos en tus trabajos y proyectos?

Si, es ya para mi «marca de la casa». El ejemplo más claro fue mi disco «Investigación« del año 2000, en el que combinaba algunas bases que eran tendencia en aquel momento (Drum & Bass, Hip-Hop, House, etc..) con improvisaciones jazzeras al piano, siguiendo la onda de lo que había estado haciendo anteriormente Herbie Hanckock, aunque desde mi perspectiva personal. El disco no tuvo ninguna repercusión aquí, pero me lo editaron en Inglaterra e incluso, posteriormente, me compraron los derechos para su uso por agencias de publicidad de Gran Bretaña. La verdad es que por aquí yo diría que la fusión de estilos y el eclecticismo musical nunca han sido bien apreciados, no al menos como en el norte de Europa o en USA, donde los llamados músicos crossovers gozan de mucho más prestigio. Aquí parece funcionar mucho más el «encasillamiento» musical y si surge algo que no se puede catalogar y etiquetar fácilmente ya parece que hay gente que se pone muy nerviosa con tu propuesta (a no ser claro que lo que hagas sea mezclar rumba o flamenco con cualquier otra cosa, entonces sí que vas a estar bien visto ). Sobre esta última cuestión, en mi opinión, incluso inmersos ya en el siglo XXI, el legado folclórico de los siglos pasados sigue lastrando demasiado la evolución musical en nuestro país y parece que no deja a la gente en muchas ocasiones mirar más allá del soniquete que ya les suena o conocen de antaño.

¿Tienes algún tipo de música con el que te sientas más identificado o cómodo a la hora de tocar? Lo preguntamos porque si alguien ojea tus redes sociales, puede comprobar que haces casi de todo con tus teclados, incluso un tributo al grandísimo Keith Emerson.

Vengo de formación clásica pero desde muy pequeño me llamaron la atención el Jazz, el Rock y la música electrónica, especialmente toda la música vinculada al piano, el órgano de tubos, el órgano Hammond y los sintetizadores analógicos. Después he ido desarrollando otros gustos y dentro de mi faceta profesional he aprendido a manejarme en muchos estilos y con muchos tipos de teclados y sintetizadores, pero mi raíz siempre ha estado ahí, en lo que podríamos englobar como “Vintage Keys”.

¿Tienes alguna influencia musical destacable?

Si, muchas claro, que van además variando según la época de mi vida. Desde Bach a Emerson pasando por Chopin, Debussy, Messiaen, Bartok, Hindemith o Gershwin. Desde Wakeman a Rudess pasando por Eddie Jobson, Patrick Moraz, Martin Orford, Derek Sherinian, Brian Auger o Jon Lord. Desde Art Tatum a Hiromi pasando por Oscar Peterson, Duke Ellington, Dave Brubeck, Jacques Loussier, Rhoda Scott o Diana Krall. Y desde W. Carlos hasta J.M. Jarre pasando por Isao Tomita, Vangelis, Tangerine Dream,.. o incluso 808 state, Björk, Art Of Noise o Propellerheads. Un coctel bastante explosivo, la verdad (..y por su puesto me dejo a muchos en el tintero).

¿Cómo ves la situación musical actual en España? ¿Consideras que es sencillo y factible vivir de la música?

Pues no, por desgracia sigue siendo un camino profesional muy difícil, duro e inestable. Yo, que gracias a mis diversas facetas profesionales y docentes me siento orgulloso de poder decir que he vivido toda mi vida por, para y de la música, tengo que reconocer que en los últimos años me cuesta ya reunir la fuerza moral necesaria para recomendar honestamente a mis alumnos la música como profesión de futuro.

Actualmente se está viendo muchísimo lo de tocar a cambio de autopromoción o incluso se ha llegado al extremo de que una banda o músico paguen para tocar. ¿Qué opinas al respecto?

Esto está bastante ligado a la pregunta anterior. Hace 30 años éramos “un par de puñados” el número de músicos en cada localidad y en cada instrumento que teníamos nivel para movernos por ahí de bolo en bolo. Después de casi 4 décadas de desarrollo de la enorme red de escuelas de música, conservatorios y centros musicales públicos y privados de la que disfrutamos actualmente en nuestro país el resultado es el que tenía que ser, que el número de músicos cualificados se ha multiplicado exponencialmente. Y claro todos los músicos quieren tocar. Piensa  ahora que vivimos unos tiempos en los que parece que se disfruta “ninguneando” al músico, desvalorizando su trabajo y castigándolo a tocar gratis, y que en muchas ocasiones se ponen cortapisas y trabas a la música en directo desde las propias instituciones que crean y mantienen los centros de educación musical.. y ya realmente no entiendes nada de nada. Es todo una pura incoherencia que a mí personalmente me resulta indignante. Por un lado se fomenta que los niños y jóvenes aprendan a tocar un instrumento (porque, entre otras cosas, somos un país desarrollado y se ha demostrado que es muy positivo para su desarrollo intelectual) y para ello se crea una enorme red de centros de enseñanza musical con presupuestos y/o subvencionas públicas. Después, cuando acaban sus estudios musicales, resulta que no se les deja tocar en ningún sitio y que los propios estamentos responsables de la educación y la cultura en nuestro país no solo no fomentan la música en directo sino que le ponen trabas, prohibiciones, leyes e impuestos abusivos. Y todo eso mientras la cultura de la música pinchada campa a sus anchas en todos los ámbitos de la vida social desde hace ya más de 20 años, endiosando a los que pinchan y/o remezclan pistas mientras se ningunea a los que las componen o las tocan ¿!?. Si lo piensas bien, vivimos inmersos en una absoluta aberración. En este mismo momento, por ejemplo, en Euskadi se están recogiendo firmas para luchar contra un intento de decretazo del gobierno vasco según el cual pretenden imponer en toda la comunidad un límite máximo de UNA actuación musical al mes para bares y locales. ¿Pero que eso?, ¿Doce actuaciones al año incluyendo los meses de verano en un local de un sitio como por ejemplo Donostia? (!!!).. Es todo un despropósito que además llega directamente de los que se supone que tienen en su mano legislar en favor de la música en directo y del mantenimiento de nuestra cultura musical, cuando en realidad lo que vemos que intentan hacer es exactamente todo lo contrario. El resultado de todas estas “políticas” y “tendencias “ ya lo conocemos. Hoy es el día en el que ya no vemos músicos profesionales ni en la TV, ni en ningún medio, ni en ningún evento. Casi podemos decir que en la TV actual no existe ya ningún programa musical de calidad y el único referente para nuestros jóvenes parece que tienen que ser esos “concursos de cantantes” (que se reproducen como las setas, en los que los músicos en directo brillan por su ausencia y en los que cualquier cuestión por frívola y estúpida que parezca es más valorada y aplaudida que la calidad de la música). Evidentemente así no vamos a ningún sitio, excepto de cabeza hacia el fin y la desaparición de nuestra cultura musical tal y como la hemos conocido hasta ahora. Está claro que mientras no encontremos entre las autoridades encargadas de la cultura auténticos expertos que sean capaces de dar la vuelta a la tortilla, que tomen medidas drásticas para fomentar y subvencionar la música en directo, regular la profesionalización de los músicos, proteger la actividad de los intérpretes (como se protege a los autores), impedir los abusos a los músicos en general e, incluso, regular de alguna manera la música pinchada con algún tipo de impuesto (lo mismo que al tabaco y al alcohol, de manera que ya no le resulte tan fácil a la gente sustituir los músicos tocando en directo por música pinchada en cualquier evento o circunstancia), mientras de verdad no se haga al respecto algo así de serio e importante no habrá mucho más que hacer por parte de los músicos (más allá de tomarse esto como el hobby y la afición más maravillosa del mundo que es).

Finalmente, nos gustaría saber si eres más de tocar todo en directo o si te inclinas más hacia lanzar pistas, tirar de pregrabados, secuencias, etc.

Lo mío es el directo. Podrás verme trabajando con acompañamientos interactivos o incluso acompañado de bases rítmicas secuenciadas pero eso es normal cuando (como en el caso de mi tributo a Emerson) sales tu solo al escenario en plan “One Man Band”. En cualquier caso, incluso en estas ocasiones, siempre me verás tocando en directo las partes más importantes y virtuosas de lo que está sonando en cada momento. Evidentemente no tengo 5 manos y no puedo tocarlo todo a la vez, pero sí que aprovecho la ocasión para comentar que en mis últimas actuaciones en solitario cualquier cosa que se está escuchando, o bien lo estoy tocando in situ en riguroso directo, o bien lo he preparado, tocado y secuenciado yo personalmente con mis teclados. Ni que decir tiene que donde más disfruto es en el directo puro, algo que solo te puede ofrecer el tocar con una base rítmica real. Por desgracia, nunca me ha resultado fácil encontrar en mi zona parteners de nivel y similares intereses musicales con los que poder desarrollar mis ideas musicales. Es solo por ello y no por gusto propio que muchas veces me veo abocado a trabajar mis ideas en solitario.  En cuanto a las “cosas” que veo por ahí, lo más doloroso sigue siendo para muchos de nosotros ver a grupos de pop y rock (incluso famosos) con infinidad de pistas y sonidos de pianos, órganos, sintes y teclados de todo tipo en sus temas saliendo a los escenarios SIN TECLISTA y disparando todas las pistas de teclados desde un pendrive. Lamentable la verdad, especialmente cuando te están intentando vender su “directo” y encima te fijas y resulta que hay por lo menos 5 o 6 músicos en el escenario (que no falte el del cajón , pero eso sí, el teclista nos lo ahorramos). Luego algunos se quejarán de que no queremos tocar con ellos o de que no queremos hacerles arreglos o producciones. No sé, hay una cuestión de “poner en valor” los arreglos, la producción y los teclados que están sonando que no funciona nada bien desde hace muchos años en el pop/rock. También ocurre mucho (y es igual de lamentable) el efecto contrario, grupos que salen con teclista (normalmente muy pintón, chica o chico mono) en los que después de escucharles 20 minutos te das cuenta de que NO SUENAN TECLADOS por ninguna parte, solo guitarras. ¡Tremendo!.  Quizás por todo eso dentro del rock mi género favorito (y el de muchos músicos y melómanos) sea el progresivo (tanto el rock como el metal, dependiendo del momento). Desde luego ya te puedo decir que es el más honesto y menos “viciado” en el sentido de valorar todos los instrumentos tradicionales del rock por igual y en el de presentarse en directo honestamente, sin intentar engañar a nadie y tocando en vivo todo lo que hay que tocar, por difícil y complejo que resulte.

Muchas gracias por compartir tu tiempo con Maldito Piano y ponernos al día de la situación musical en España.

Nos despedimos de Luis Puente, no sin antes compartir uno de sus vídeos con su homenaje en directo a Keith Emerson.

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