Ser músico en el SXXI, ¿qué habilidades necesitas para triunfar?

En cualquier disciplina educativa, durante el período formativo se tiene en cuenta el futuro mercado, exigencias de las salidas laborales, demandas en auge…y la pedagogía se amplía para que el alumno sea un profesional en todos los aspectos y que al acabar su formación esté lo más preparado posible para afrontar la entrada al mundo laboral de la manera más satisfactoria posible.

En cambio, cuando nos fijamos en la educación musical y especialmente en los conservatorios, la realidad es un tanto diferente. En este tipo de instituciones parece que todavía importa exclusivamente el formarse como intérprete y exclusivamente la faceta de tocar bien, pero… ¿ser músico es solo tocar bien un instrumento?

Ya en el año 2012 el Australian Journal of Music Education publicaban un interesantísimo artículo al respecto, escrito por Amanda Watson y David Forest. En él exponían las diferentes salidas de la carrera del músico, las oportunidades de negocio, las bandas/orquestas de música, etc.

Basándonos en este y otros artículos, podemos marcar una serie de puntos que nos han parecido muy importantes en la profesión del músico y que no siempre se tienen en cuenta o en consideración durante la carrera musical:

Habilidades que deben de poseer los músicos

1- Habilidades de comunicación:

Cualquier empresa que tenga un vínculo con el público necesita empleados con don de gentes, habilidades comunicativas, paciencia, respeto… Y en el caso de los músicos pasa exactamente lo mismo. Hay que saber tratar con los dueños de las salas, directores de orquesta, gerentes, mánagers y sobre todo, con el público.

2- Trabajo en equipo.

Es sin duda una de las habilidades que más debe desarrollar un músico, especialmente si tiene pensado tocar en algún tipo de agrupación. Esta capacidad o habilidad también es fundamental en el ámbito musical

3- Resolución de problemas.

Es algo intrínseco a la mayor parte de los músicos. El factor humano es impredecible, así como también el no tocar en salas nuevas o con pianos en los que nunca tocamos. Y además, siempre se nos puede sumar el factor nervioso. Hay que tener un amplio abanico de recursos que nos permitan solventar cualquier imprevisto o situación adversa.

4- Habilidades de iniciativa, organización y planificación.

No siempre se tiene a una empresa o a un representante que nos organiza todo. Muchos músicos se autogestionan sus propias carreras y para ello, el saber planificar, prever y organizar todo es imprescindible. Como decíamos al principio, no es solo cuestión de tocar bien. Hay una larga lista de cosas que organizar antes de llegar al momento del recital.

5- Habilidades tecnológicas.

El piano de cola sabemos que no lleva mucho cable. Pero muchas veces podemos ofrecer espectáculos con proyecciones en el fondo del escenario, música de ambiente mezclada con el sonido de nuestro piano, o incluso, nos puede apetecer pasarnos al bando de los teclados, sintetizadores o controladores MIDI y ahí sí que ya necesitaremos amplios conocimientos tecnológicos.

Lo mismo sucede cuando nosotros mismos tenemos que diseñar el programa que se entregará al público asistente, o nos toca retocar o modificar alguna partitura.

Factores ajenos al músico

Todas estas habilidades o destrezas las podemos desarrollar ya sea por nosotros mismos o con ayuda, pero al final, son aspectos que dependen de uno mismo. No obstante, hay otros factores ajenos al músico, en los que él apenas podrá hacer nada para mejorarlos y que son igual de importantes para que su actividad musical laboral funcionen con éxito. Éstas son principalmente dos:

1- El apoyo gubernamental.

Con esto no nos referimos solo a becas para estudios, sino también a subvenciones para trabajadores del sector, ayudas a músicos profesionales, fondos de la administración pública a fines culturales, etc. El tener o no ayudas para comenzar un proyecto laboral es sin duda algo que se debe de tener muy en cuenta a la hora de tomar la decisión de ser músico y vivir de la música, al igual que se tienen en consideración con otros empleos.

2- La industria musical.

Se puede ser un excelente músico y no ser famoso. ¿El por qué? Hay muchos factores, y los más importantes son las modas y la industria musical/ mercado musical. Es muy difícil lograr y mantener una seguridad económica en el mundo de la industria músical ya que aquí no se tiene tanto en cuenta la técnica instrumental como pasaba en los conservatorios. En la industria se tienen en cuenta un conjunto de factores como la imagen del músico, su edad, los posibles fans y ventas del tipo de música que interprete… y que sea un virtuoso como Chopin o que sea un intérprete más normalito a veces les da más igual si con ese contrato/fichaje ganarán más o menos dinero.

Cada vez hay más cursos, máster y otras formaciones encaminadas a completar la faceta del músico y a ofrecer las herramientas necesarias para afrontar con éxito el mundo laboral, pero sin duda, aún falta por conseguir que la educación del músico sea total en las instituciones más determinantes en su formación.

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