Piano Vertical volando sobre Munich

El Piano Vertical vuelve a volar en Munich.

El año pasado, el pianista Alain Roche sorprendió a todo el mundo, colgando su piano de una grúa en la ciudad suiza de Sion. El pasado mes de enero, el pianista volvía con su performance Piano Vertical en Munich.

¿En qué consiste el Piano Vertical?

El Piano Vertical es un proyecto del pianista, compositor y diseñador suizo Alain Roche que busca dar una nueva dimensión visual a la interpretación al piano. ¿cómo lo consigue? Colgando su piano de cola a una gran altura e interpretando en vertical, en vez de horizontal.

Para ello contó con la ayuda del técnico de pianos Fernand Kummer que desarrolló una acción de piano de cola que funcionase con la misma precisión en vertical que en horizontal.

Esta acción de adaptó a un piano de cola Yamaha C3 de 320kg. Además, el piano cuenta con una silla especial y dos ojales por donde pasa una barra que atraviesa la cola, desde donde se cuelga el instrumento.

La distancia entre el piano suspendido y el público en tierra es demasiado grande como para escuchar bien el piano. Es por esto que el Piano Vertical incorpora varios micros y sistemas que recogen el sonido en alta fidelidad y lo transmiten a los auriculares que usa el público.

Por último, pero no menos importantes, una serie de focos se encargan del apartado visual del espectáculo.

Un espectáculo diferente

Piano Vertical no incluye nada que se parezca a un concierto de piano común. Ni el lugar, ni el público, ni el horario son los normales.

Piano Vertical es un espectáculo que trata sobre la creación y la construcción, por lo que busca lugares en obras para realizar sus espectáculos. Por eso y porque así tiene acceso a las grúas para colgar su piano.

El piano cuelga a unos 60 metros del suelo, mientras el público está sentado, en el suelo, escuchándolo con cascos. Gracias a la grúa, el piano va moviendo su posición durante el espectáculo.

La hora del concierto también es poco común. A Alain Roche le gusta tocar justo antes del amanecer, en lo que se conoce como «hora azul«. Se trata de esos momentos en el que el sol ilumina el cielo pero no la tierra, creando una atmósfera mágica.

Visto desde fuera, parece una excentricidad, ya que los sonidos de la obra se mezclan con los del piano. Sin embargo, la opinión de quien ha podido asistir de público es bien diferente. Escuchan solo el piano gracias a los cascos y la vista se centra en el, mientras el resto de los edificios y el trabajo en las obras actúa como un telón de fondo en movimiento.

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