Se busca a los dueños de un piano con un valioso tesoro en su interior.

Sin duda, todos conocemos noticias o historias de casas abandonadas que escondían valiosos objetos, fortunas cobijadas en la parte de atrás de cuadros… Pero en este caso todo un tesoro aguardaba a ser encontrado en el interior de un viejo piano. ¿Puedes imaginarte la reacción del afinador de pianos que lo encontró?

Todo comenzó cuando un matrimonio de Shropshire decidieron poner a punto, con intención de donarlo a una escuela local, un antiguo piano de la marca londinense Broadwood & Sons que habían adquirido ya como antiguo en el año 1983. Al tratar de ponerlo a punto tras llevar tiempo sin ser tocado, decidieron llamar a un afinador profesional que, al abrirlo seguía sin encontrar el problema del piano. Con el piano ya en la escuela, el afinador Martin Backhouse, buscando el problema del antiguo instrumento, se dispuso a desmontarlo y mirar debajo del teclado. Allí encontró una serie de objetos de oro cuidadosamente envueltos y un saquito. El matrimonio y la dirección de la escuela decidieron ser cautelosos, poner el descubrimiento en conocimiento de las autoridades y guardar el tesoro en un lugar seguro que permanece sin conocerse, al igual que su valor.

Peter Reavill, del programa de objetos antiguos del British Museum, afirmó en su momento al periódico The Guardian que “aún no podemos decir exactamente de qué se trata, porque estamos tratando de encontrar a los auténticos propietarios. Los dueños del piano no sabían qué hacer y vinieron al museo a enseñarnos los objetos. Soy arqueólogo y estoy acostumbrado a trabajar con tesoros, pero hasta ahora no había visto nada igual. Es un conjunto de objetos asombroso”.

De lo que no le cabe duda es que los dueños originales del piano (no el matrimonio ni la escuela que lo posee en la actualidad) lo había escondido deliberadamente en el interior del piano. También confirmó que son objetos de oro totalmente inusuales y que deben de llevar escondidos en el interior del piano más cien años. Lo que sí se conoce es lo que había en el interior de la bolsa: ni más ni menos que 913 soberanos y medios soberanos de oro, unas monedas del siglo XIX.

A pesar de que ya hace poco más de un año del descubrimiento, las autoridades siguen investigando para resolver este misterio y encontrar a los dueños originales del piano. Sobre sus avances, se conoce que el piano tras ser fabricado, se puso a la venta en una tienda de Essex, aunque desconocen quién lo compró. No hay ningún dato oficial del piano entre los años 1906 y 1983, pero sí se sabe que en 1983 lo compró el matrimonio de Shropshire.

Se continúa con la investigación para dar con los dueños de este tesoro, de los que se afirma que su valor podría cambiarles la vida, pero no es sencillo dar con ellos. Por eso se comienza a especular sobre a quién correspondería quedarse con él o con la compensación económica que recibirían al realizar algún tipo de custodia en algún museo o institución. La ley en este punto es muy clara: de no aparecer los dueños legítimos, los beneficiarios serán quienes lo encontraron. Es decir, la escuela y el afinador Martin Backhouse, que posa en la siguiente fotografía con el piano donde se encontró el tesoro.

La mujer del matrimonio de Shropshire admitió a la prensa local que a pesar de que el piano permaneció en su casa durante 33 años, ve justo y coherente que al haberlo donado a la escuela, el tesoro y los beneficios que conlleve, sean a partes iguales para el afinador y la dirección de la escuela, por ser quienes realmente lo encontraron. Lo único que lamenta es que no se sepa realmente la historia y todo este proceso siga incompleto.

Por su parte, el forense John Ellery encargado de este caso, ha hecho un llamamiento al público que pueda facilitar información, ya que no parece que vayan a ser capaces de dar con las personas que escondieron las monedas y los objetos de oro en el piano. De hecho, no se quiere decir lo que son los objetos para que la gente no pueda inventarse pistas falsas o tratar de adueñarse fraudulentamente del tesoro.

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