Andras Schiff

El pianista András Schiff se enfada con su público en Oviedo

El gran pianista András Schiff se dispuso a mostrar su gran talento ante un auditorio lleno en Oviedo. Todo parecía presagiar que sería otro gran concierto del maestro húngaro. Lamentablemente, en este caso, fue el público quien no estuvo a la altura.

Aplausos a destiempo, toses exageradas apertura de caramelos, notificaciones de mensajes a móviles y hasta llamadas fueron constantes durante toda la interpretación. Ni siquiera se respetaron los momentos más delicados de cada obra o los silencios .

La crítica está de acuerdo en que la actuación de András Schiff fue magnífica, basada en el repertorio de Bach. Brilló especialmente durante su interpretación de las variaciones Goldberg.

A pesar de su excelente actuación, András Schiff saludó al público una sola vez y se marchó dando claras muestras de enfado y negando con la cabeza.

El público a la altura del espectáculo

Por suerte, este lamentable episodio vivido en el concierto de András Schiff no es lo común. Generalmente el público suele comportarse de manera correcta en los espectáculos. También es verdad que llega con que unos pocos espectadores den la nota para romper la atmósfera que un concierto de esta naturaleza precisa.

Hace poco, los redactores de Maldito Piano vivimos un espectáculo parecido en el ballet del Lago de los Cisnes. Muchos padres decidieron llevar a sus hijos a un espectáculo claramente orientado a adultos por su horario y temática. Los niños se aburrían, hacían preguntas y hablaban en alto. Tanto adultos como niños entraron en la sala con bolsas de comida de todo tipo, con el ruido que conlleva y, en general, había un ambiente más parecido a una sala de cine en una sesión de tarde que a la de un ballet.

Es importante que adquiramos cierta consciencia de nuestra importancia como espectadores cuando alguien está sobre un escenario. La actitud del público también es un elemento fundamental para que se cree la atmósfera necesaria para que una interpretación funcione de forma correcta.

Esperamos que esta desagradable noticia quede solo en una anécdota y no se vuelva a repetir.

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